El FormA-Docente se podrá completar accediendo a https://formularios.udelar.edu.uy/forma/ en la pestaña “Funcionarios” con el número de documento y la clave del Módulo de Autogestión de Personal (MAP) otorgada por la Sección Personal del Servicio. Cada docente deberá completar los datos generales así como los datos específicos de cada cargo que ocupe en la Udelar. El formulario se considera completo cuando se obtiene el número de control para cada cargo.
El objetivo del formulario es obtener información actualizada de toda la población docente y cargos asimilados (becarios/as, pasantes y guardias docentes), de la Udelar referente a características sociodemográficas, cuidados, educación de grado y posgrado, salud y clima laboral, situación ocupacional, y a las funciones universitarias (enseñanza, investigación, extensión, y gestión).
Se recuerda que según Resolución N°5 del CDC con fecha 03/08/2021, se definió el carácter obligatorio del FormA-Docente, estableciendo que la omisión de completar el formulario impedirá percibir los haberes del cargo correspondiente al mes de octubre del año 2025, en los cargos que hubiera omitido completar.
La Comisión Sectorial de Extensión y Programas Integrales de la Universidad de República convoca a la presentación de Proyectos de Desarrollo de la Extensión Universitaria a desarrollarse en 2026. Esta modalidad se orienta al desarrollo de la extensión universitaria de equipos de la Universidad de la República, con trayectoria y producción académica previa en torno a un problema de intervención (perspectiva étnico-racial priorizada).
Miércoles 27 de agosto a las 18.00 horas en Fundación de Cultura Universitaria (25 de mayo 553).
Esta publicación expone los resultados del proyecto de investigación: Emergencias sociales y educativas en tiempos de pandemia. (Des)vinculación educativa y estrategias institucionales y docentes, que resultara aprobado y financiado por la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Universidad de la República a través de su programa de proyectos orientados a la inclusión social, y que fuera ejecutado por equipos docentes del Instituto de Educación de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y del Área de Estudios sobre infancia y adolescencia del Departamento de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República durante 2022 y 2023.
La investigación, cuyos resultados se propone difundir esta publicación, persiguió el propósito de contribuir a la comprensión de los procesos de (des)vinculación de niños, niñas y adolescentes, de sus centros educativos públicos de referencia y las estrategias docentes e institucionales desarrolladas durante la pandemia ocasionada por el coronavirus en Uruguay.
Se recupera el diálogo interdisciplinar que procuró desarrollar el colectivo de investigadores e investigadoras, en torno al encuentro entre políticas educativas y protección social, con el fin de aportar a la construcción de respuestas mejor articuladas y comprensivas, sobre fenómenos cada vez más complejos y desafiantes. La pandemia obligó a agudizar la creatividad para dar continuidad y sostén a los vínculos educativos, procurar paliar necesidades básicas y acompañar con la palabra y la solidaridad situaciones de agobio, soledad e indefensión. Producir conocimiento sobre las estrategias institucionales y docentes que se pudieron desplegar es algo relevante, en la medida que estas experiencias forman parte del acervo del colectivo docente que actúa en la educación pública a nivel inicial, primaria y media básica y constituyen un aporte a la ardua tarea de desafiar los límites que lo escolar viene colocando para el efectivo cumplimiento del derecho a la educación de niñas, niños y adolescentes.
Nació en Montevideo en 1966. Es licenciado en Lingüística, psicólogo y magíster en Ciencias Humanas por la Universidad de la República (Udelar) y doctor en Letras por la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se desempeña como docente en la Udelar desde el año 2000. Comenzó en la Facultad de Psicología y, desde 2009, es docente también en la carrera de Tecnólogo en Interpretación y Traducción Lengua de Señas Uruguaya (LSU)-Español (Tuilsu) de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE). Tiene una dedicación exclusiva desde 2012, compartida entre ambas facultades, donde se desempeña como profesor agregado. Desde el año 2013, con la consolidación de la Tuilsu en Salto (Centro Universitario Regional Litoral Norte), reside mayormente en dicha ciudad y forma parte del proceso de descentralización impulsado por la universidad.
Desarrolla actividades de investigación y extensión en el campo de los estudios decoloniales y de los estudios sordos. En este marco, ha investigado sobre lingüística de la LSU, lexicografía, identidades sordas y disidentes, educación de sordos (del bilingüismo al plurilingüismo), y textualidad diferida y cultura pluriletrada. Su producción académica mantiene una postura fuertemente decolonial en cuanto crítica de la ideología de la normalidad y de las distintas formas de opresión que de ella se derivan. Es un militante por los derechos civiles de minorías oprimidas y se identifica como un varón gay. Integra el Sistema Nacional de Investigadores, nivel II.
Desde el inicio de la formación universitaria de intérpretes español-LSU, se desempeñó como coordinador de la Tuilsu. Dicha formación comenzó en Uruguay en 2009, a partir de la propuesta y trabajo del profesor Luis Behares, con la particularidad de ser un pregrado de dos años y no admitir estudiantes sordos.
En su desempeño en la Tuilsu, Leonardo Peluso promovió la introducción de dos marcos político-conceptuales que le darían a la carrera una nueva impronta: por un lado, el campo de los estudios sordos, que ya tenía su desarrollo en Brasil y Estados Unidos,1 y, por otro lado, la noción de textualidad diferida, de cultura pluriletrada y de ideología escriturocéntrica en relación con la cultura letrada y la comunidad sorda.2
Los estudios sordos constituyen un campo interdisciplinario que articula saberes de las ciencias humanas y sociales (como la lingüística, la educación, la antropología, la filología, las letras, la historia, la filosofía, la ciencia política y la traductología), así como enfoques políticos y artísticos. Su objeto de estudio son las comunidades sordas y sus lenguas, abordadas desde una perspectiva psicosociolingüística y antropológica. Este enfoque desafía la mirada tradicional, que concibe a las personas sordas únicamente desde la discapacidad, y, en su lugar, las reconoce como hablantes de lenguas de señas, pertenecientes a una comunidad lingüística y cultural propia. La consolidación del campo de los estudios sordos permite comprender cómo se anclan las diferentes disciplinas humanas y sociales en torno al estudio de las comunidades sordas y sus lenguas, desde una perspectiva política y de lucha antiaudista. Esta perspectiva se distancia de la visión de la sordera como una discapacidad y entiende a la comunidad sorda como hablante de LSU.
La textualidad diferida es aquella que, mediada tecnológicamente, se desvincula del momento de enunciación y queda fijada, lo que permite su archivo y recuperación posterior. Esta mediación tecnológica puede materializarse tanto a través de la escritura como de las grabaciones. Al reconocer el papel equivalente de las grabaciones respecto de la escritura, se puede sostener que la cultura letrada ha devenido en pluriletrada y pluritecnológica, en tanto integra textos escritos y grabados. Por su parte, la ideología escriturocéntrica refiere a la concepción que privilegia la escritura como única tecnología capaz de sostener y desarrollar la cultura letrada y desconoce el papel que en la actualidad juegan las grabaciones en la consolidación de la cultura pluriletrada. Las nociones de textualidad diferida y cultura pluriletrada permiten, por su parte, comprender el papel de las visograbaciones en LSU en el desarrollo de la cultura letrada de la comunidad sorda uruguaya actual. En la medida en que la LSU es una lengua que no tiene escritura, la comunidad sorda encontró en las grabaciones la tecnología que permite el desarrollo de la textualidad diferida en su lengua y, por lo tanto, de la cultura letrada en torno a esta.
La introducción y el desarrollo de estos marcos conceptuales en la Tuilsu tuvieron varios impactos en la carrera que derivaron en el actual plan de estudios y en su estructura docente.
La perspectiva de los estudios sordos promovió el ingreso de un importante número de docentes sordos, ya que se entendió que el cuerpo docente no podía continuar siendo mayoritariamente oyente. También se promovieron modificaciones en el plan de estudios que habilitaron a estudiantes sordos a cursar la carrera. Asimismo, se introdujo la materia Estudios Sordos en el nuevo plan de estudios. Más adelante, esta nueva postura teórico-política llevó a que la facultad propusiera que nuestra unidad académica pasara a llamarse Estudios Sordos y, desde ese marco, actualmente se está promoviendo el desarrollo de la Licenciatura en Estudios Sordos, que busca incorporar la perspectiva interdisciplinaria en la formación de investigadores.
Por otra parte, la perspectiva de textualidad diferida y cultura pluriletrada, al introducir la idea de que la cultura letrada en la comunidad sorda ocurre a través de visograbaciones en LSU, permitió diferenciar entre interpretación, como actividad traductológica en situaciones conversacionales, y traducción propiamente dicha, como actividad traductológica entre español escrito y LSU visograbada, y viceversa. Esta perspectiva estimuló la consolidación de una línea de trabajo dentro de la Tuilsu con visograbaciones que, junto con el desarrollo del campo de los estudios sordos, dio lugar al actual plan de estudios: Tecnólogo en Interpretación y Traducción LSU-Español. Esta carrera, de tres años de duración, forma en prácticas de interpretación (textualidad directa) y prácticas de traducción (textualidad diferida), lo que permite el ingreso de estudiantes sordos para formarse como intérpretes.
Asimismo, Peluso ha demostrado un fuerte compromiso con la descentralización de la FHCE y ha sido un activo promotor del desarrollo de la Tuilsu en la sede Salto y, durante dos cohortes, en la sede Tacuarembó. Esto motivó su radicación en la ciudad de Salto y la apertura de líneas de investigación y extensión en estudios sordos y textualidad diferida en dicha sede, así como la conformación de un equipo académico compuesto por personas sordas y oyentes radicados en la zona.
Las últimas dos investigaciones que desarrolló se centraron en los estudios sordos, la textualidad diferida y la educación. Por un lado, coordinó una investigación educativa financiada por la ANEP (Administración Nacional de Educación Pública) durante 20193 que describe progresiones de aprendizaje en el dominio lingüístico-discursivo de estudiantes sordos y considera el repertorio lingüístico de la comunidad sorda uruguaya contemporánea y su relación con la textualidad diferida. Por otro lado, coordinó una investigación que analizó y comparó las formas en que oyentes y sordos transitan por la cultura letrada contemporánea.4 Esta investigación fue financiada por la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Udelar (a través de un proyecto I+D correspondiente al período 2021-2023).
En el ámbito de la extensión universitaria, impulsó y participó en la creación de un diccionario monolingüe de la LSU5 y en la producción de la primera serie web realizada en LSU,6 que tuvo, entre otros impactos, visibilizar identidades sordas y disidentes, y posicionar a la FHCE como un espacio valioso para la producción de cultura sorda. Desde hace años trabaja con la Escuela n.o 116 Especial de Sordos de Salto y participa en actividades conjuntas que han recibido premios internacionales.7 En la actualidad realiza actividades de extensión y promueve el desarrollo de las progresiones de aprendizaje en conjunto con docentes de Tuilsu y de la Escuela n.o 116. Asimismo, se está desarrollando, en conjunto con docentes de Tuilsu, un manual de enseñanza de LSU. Dicho manual retoma la noción de textualidad diferida, ya que se está elaborando con base en la comprensión de videos en LSU.8
1 Peluso, L. (2024). Estudios sordos en Uruguay. Consideraciones acerca del campo. Caletroscópio, 12(2), 219-234. 2 Peluso, L. (2020). La escritura y los sordos: entre representar, registrar/grabar, describir y computar. Área de Estudios Sordos. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación 3 De León, A., Larrinaga, J. A., Peluso, L. y Silveira, M. (2019). 2.3. Progresiones de aprendizaje en el dominio lingüístico-discursivo para estudiantes sordos. En MCRN, Desarrollo del pensamiento cultural y sus mediaciones. Dominio lingüístico-discursivo. Progresiones de aprendizaje (pp. 45-69). Administración Nacional de Educación Pública. https://www.anep.edu.uy/sites/default/files/images/Archivos/publicaciones/MCRN/MCRN%203%202019%20 WEB.pdf Ibidem, Anexos (pp. 78-89). 4 De León, A., Holly, L., Larrinaga, J. A. Peluso, L. y Silveira, M. (2021). Textualidad diferida y cultura pluriletrada. Investigación y enseñanza en contextos plurilingües e interculturales [Proyecto de Investigación de la Udelar]. https://www.tuilsu.edu.uy/investigacion/peluso.textualidadiferida.csic.2020.pdf 5 Tuilsu (s.f.). Léxico Trelsu. Primer Léxico de la LSU en LSU. https://tuilsu.edu.uy/trelsu/ 6 Tuilsu (2013-2014). Identidades (temporadas 1 y 2) [Webserie]. Área de Estudios Sordos. 7 Peluso, La escritura y los sordos, op. cit. 8 Larrinaga, J. A. y Peluso, L. (Coords.). (2024). Manual de enseñanza de Lengua de Señas Uruguaya (LSU). Área de Estudios Sordos y Tuilsu. http://tuilsu.edu.uy/recursos/manuales/larrinagaypeluso2024.pdf
Entre el 1 y el 5 de setiembre se desarrollará el Seminario «Fundamentos de metodología para la investigación historiográfica en lingüística: teoría y aplicaciones a la tradición gramatical de América Latina», a cargo de Alfonso Zamorano Aguilar y María Martínez Atienza (Universidad de Córdoba, España).
Tendrá lugar en el salón 4 de Posgrados de FHCE.
El seminario tiene como objetivo principal establecer los fundamentos de la historiografía de la lingüística, tanto en sus aspectos teóricos como en sus aplicaciones a la historia gramatical en España y América Latina, sobre todo, del siglo XIX, aunque también se realizarán calas desde el siglo XV al XX. Para ello, se partirá de un concepto general de historiografía de la lingüística integral, en donde se aúnan la vertiente historiográfica interna y externa, así como sus conexiones con otras teorías y disciplinas de afinidad diversa: teorías de la comunicación, teorías de la dialogicidad, teorías del caos, glotopolítica, ecolingüística, entre otras. Se prestará atención a tres herramientas de interés en la gramaticografía actual para el estudio y la investigación de los textos históricos: teoría de las series textuales, teoría del canon y teoría de la gramatización.
Los estudios de lenguas en el cruce de las políticas lingüísticas y la producción de conocimiento
En el marco de un año doblemente celebratorio, la iniciativa de la presente publicación invita a las distintas áreas disciplinarias de nuestra facultad a expresarse como espacios de transmisión del saber y de producción de conocimiento. Intentaremos aproximarnos al lugar y a la significación de los estudios de lenguas en las humanidades y las ciencias de la educación, su ámbito natural en el espacio universitario. Aunque algunos idiomas, como el francés, el inglés y el latín, estuvieron presentes desde el propio nacimiento de la Universidad de la República (Udelar), pues en ellos estaba escrita la bibliografía fundamental de varias disciplinas, recién en el año 2000, y tras varios intentos académicos como el Programa Interdisciplinario de Oralidad y Lenguas Extranjeras y la Sección de Lenguas Extranjeras Modernas, el Consejo creó el Centro de Lenguas Extranjeras (CELEX) con el fin de que se constituyera en referente académico de las lenguas extranjeras en la universidad.
Por la naturaleza y el alcance de sus funciones y actividades, los centros universitarios de lenguas quedan ineludiblemente vinculados a la gobernanza de las universidades y a sus políticas lingüísticas y educativas, sean ellas explícitas o implícitas. El CELEX comenzó a funcionar cinco años después de su creación y, como herencia del cometido asignado a la sección que lo precedió, la primera década de su existencia estuvo particularmente centrada en la función de enseñanza, con atención a un número creciente año a año de estudiantes de todos los servicios de la universidad, así como a propuestas académicas de formación permanente y de posgrado destinadas a docentes de lenguas extranjeras de todo el país y a actividades de extensión con estudiantes extranjeros, migrantes y refugiados. La concentración en las tareas de enseñanza y la precaria inserción institucional de sus docentes resintieron las posibilidades de dedicación a la investigación hasta que, a partir de 2016, mediante el apoyo de la Facultad y del financiamiento de la CSIC (Comisión Sectorial de Investigación Científica) para un proyecto de fortalecimiento de la actividad investigativa, se pudo comenzar a revertir esa situación. A estas tres dimensiones de la vida universitaria debe agregarse la contribución y el rol de la unidad en la gestión de once lectorados y de múltiples convenios con distintas embajadas e instituciones internacionales.
Si bien la cara visible de estas unidades —o quizá la que se quiere ver— es la que las reduce a la mera oferta de cursos de idiomas como «prestación de un servicio» técnico o instrumental, en ellas se dirimen no solo aspectos teóricos y prácticos relacionados con la educación lingüística y con la evolución de los enfoques pedagógicos y los debates propios de su área (monolingüismo/plurilingüismo, interculturalidad, intercomprensión, virtualización e inteligencia artificial, entre otros), sino también controversias vinculadas al tipo de cooperación internacional que se pretende para nuestra universidad, a la vez que se desarrolla producción de conocimiento tanto en el campo disciplinario como en interdisciplinariedad.
La Udelar no cuenta con una política de lenguas explícita ni con documentos oficiales o centrales que aludan al tema. Ello no significa que la institución carezca de acciones que de forma implícita remitan a determinada visión de política y de planificación lingüísticas. Por el contrario, se ha implementado a lo largo de los años una serie de políticas tácitas que involucran el conocimiento de otros idiomas. Regularmente, la Udelar firma diferentes convenios, programas de becas y de posgrados con otras universidades del mundo que implican trabajo en redes, movilidades e intercambios de saberes, pero, en su mayoría, ese tipo de acuerdos no prevén en qué lengua se van a desarrollar las actividades y si ello incide en el cumplimiento y aprovechamiento adecuado de los convenios. Hasta ahora predominaban en tales iniciativas los países americanos y europeos; sin embargo, el espectro se amplía cada vez más hacia países de origen asiático. De esta manera se promueve la investigación colectiva en redes internacionales a partir de estímulos generalmente provenientes del exterior y acompañados de convocatorias para el financiamiento de proyectos que involucran a varios países, pero en la mayoría de los casos pueden presentarse a esos llamados internacionales quienes manejan las lenguas de los países proveedores de los fondos.
Además, desde varias áreas de la Udelar se fomenta —y a veces se exige— la publicación de trabajos científicos en revistas arbitradas e indexadas. En muchos casos, sobre todo en el área de las ciencias naturales, se requiere su redacción directamente en determinada lengua, para cuyo manejo no siempre el investigador recibió formación previa. En un comunicado del 19 de julio de 2019, la Comisión Central de Dedicación Total de la Udelar advertía a sus docentes sobre la inconveniencia de publicar en revistas científicas sin gran valor académico, fenómeno conocido como predatory publishing (‘publicación depredadora’), que suelen contactar a los docentes-investigadores y proponerles un espacio de publicación. Nadie ignora que esas publicaciones depredadoras suelen venir acompañadas de una serie de elementos que llevan al engaño, como la mención de universidades prestigiosas o sistemas de indexación. Cabe preguntarse si, además de la desinformación acerca de este tipo de estafa, no es el desconocimiento de la lengua lo que puede haber llevado a docentes de la Udelar a publicar allí. Esto evidencia que la presión por publicar en revistas arbitradas e indexadas puede ser, además, en el caso de algunas disciplinas, una presión para publicar en inglés.
Otro ejemplo atañe a las recomendaciones bibliográficas o a las lecturas obligatorias que tienen que realizar los estudiantes en los diferentes servicios. Es pertinente en este punto plantearse si habría una relación entre el origen socioeconómico, la trayectoria en los estudios secundarios en contexto bilingüe o monolingüe de los estudiantes y su capacidad de acceder y comprender textos en lengua extranjera y hasta en su propia lengua. Si se asume que gran parte de lo que se produce en el campo del conocimiento no se expresa necesariamente en español, que no siempre hay traducciones disponibles y que, aunque las haya, la lectura de un texto en su lengua original suele tener un valor agregado en términos de profundización de lo expresado, la disparidad en los antecedentes con lenguas extranjeras de los estudiantes afecta sus oportunidades en relación con la disciplina que han elegido.
Resulta interesante saber entonces qué lenguas y qué grado de dominio están implicados en los casos citados y en otras instancias —por ejemplo, el hecho de que los servicios que crean posgrados estén incluyendo el requisito de comprensión lectora en lenguas extranjeras— que hacen a la vida académica y científica en las universidades, tema que el CELEX comenzó a investigar en el proyecto financiado por la CSIC ya referido. En ese marco, la línea «Lenguas y producción de conocimiento» busca obtener una visión situada del uso y las necesidades actuales de nuestra comunidad universitaria en lo referente a lenguas extranjeras. Para ello indaga la importancia que ocupa el conocimiento de lenguas extranjeras en el ámbito universitario y procura responder en qué lenguas se piensa, se produce y se difunde el conocimiento.
El lugar de las lenguas en la educación superior queda generalmente acotado a aspectos numéricos relacionados con la circulación de su producción científica y ello incide, por ejemplo, en el tipo de valoración que se hace de las publicaciones científicas. Como señala Rainer Enrique Hamel,1 el parámetro termina limitado a un pequeño número de revistas internacionales referenciadas y de gran prestigio que son ampliamente controladas por las comunidades científicas anglófonas o anglocéntricas y por sus editoriales (p. 195), y lo que queda fuera configura una suerte de ciencia periférica o marginal.
Es importante entonces deslindar el uso de las lenguas extranjeras en la educación superior del reduccionismo que lo identifica con su presencia estadística en cierto tipo de publicaciones de prestigio, predeterminado por algunas comunidades científicas o criterios no siempre relacionados con el contexto que da origen a los trabajos. Todo ello se produce además en la encrucijada entre ideologías lingüísticas, como la que asocia la nación con una única lengua, la que postula la desigualdad de las lenguas, la que promueve el prestigio o, incluso, el valor económico de las lenguas.
Este fenómeno multifactorial y generalizado relega a un último plano o directamente invisibiliza las etapas previas del proceso de elaboración que lleva a la concreción de las publicaciones. La circulación de los trabajos científicos es solo la punta del iceberg en el campo social de la ciencia y de la educación superior, atravesado, como todos los campos sociales, por relaciones de poder.
Al ser el lenguaje la herramienta principal de la actividad científica, es importante conocer cómo se van conformando o ya están conformados los repertorios lingüísticos y las biografías de los actores de la comunidad universitaria —lo cual incluye el dominio oral y escrito de la propia lengua— y si ello puede incidir tanto en la presencia de diversidad lingüística, cultural y epistemológica como en la paulatina instalación de una suerte de diglosia por la cual «se elige un idioma, distinto de la lengua materna, para vehicular los trabajos científicos» y se contribuye a «delimitar esferas de prestigio, high y low, y establece[r] una relación de dominación entre ellas»,2 asimetría supuestamente más expandida e instalada en la esfera de la circulación.
A ese respecto, diversas investigaciones y tomas de posición por parte de universidades de la región y del mundo invitan a adoptar como punto de partida la pluralidad lingüística para pensar las políticas universitarias. El plurilingüismo de los actores influye en la pluralidad de nuestra universidad, que supone el lugar del propio español en relación con el conjunto de lenguas presentes en el acervo lingüístico de la institución y como lengua de producción científica.
La universidad, como actor mayor de la producción del conocimiento en el país, debe ser parte de las discusiones actuales sobre la circulación y el acceso al conocimiento con un acento específico en la manera en la que las lenguas afectan ese acceso. Desde una visión humanista y una política lingüística alineada con la región, con un internacionalismo plural y con los demás actores de la educación en nuestro país, el CELEX trabaja para la adopción de una perspectiva plurilingüe y pluricultural —no en el sentido meramente acumulativo, sino como un ámbito abierto y receptivo para evidenciar las relaciones entre lenguas y culturas más o menos visibles en nuestros sistemas educativos desde la escuela hasta la universidad— que permitiría contrarrestar el monolingüismo reduccionista mediante la coexistencia y la confrontación de modelos culturales y discursivos de hacer ciencia.
1 Hamel, R. E. (2008). Les langues des sciences et de l’enseignement supérieur : état actuel et perspectives d’avenir. En Agence Universitaire de la Francophonie y Organisation Internationale de la Francophonie (Eds.), Séminaire international sur la méthodologie d’observation de la langue française dans le monde. Document préparatoire : recueil des contributions (pp. 83-94). Éditions OIF. https://observatoire.francophonie.org/wp-content/uploads/2022/07/Document-de-travail-distribue.pdf; cita traducida de página 85.
2 Trouchot citado en Ortiz, R. (2009). La supremacía del inglés en las ciencias sociales (T. Arijón, Trad.). Siglo XXI; cita en página 77.
El Instituto de Filosofía se fundó en 1954 con el objetivo principal de hacerse cargo de la Licenciatura en Filosofía de la Facultad de Humanidades y Ciencias y de concentrar las actividades de investigación relacionadas con la disciplina dentro de la Universidad de la República (Udelar). Si bien comenzó como una estructura académica sin divisiones, a lo largo de los años se desarrolló un instituto organizado en torno a áreas temáticas específicas: filosofía de la práctica; lógica y filosofía de la lógica; historia de la filosofía; historia y filosofía de la ciencia; estética, y filosofía teórica. En la actualidad, cuenta con más de treinta investigadores e investigadoras que imparten clases de grado y posgrado y que participan activamente de la vida académica nacional e internacional. Nuestro instituto tiene a su cargo la Licenciatura en Filosofía, que ofrece formación de grado en la disciplina, con el propósito fundamental de formar profesionales para la investigación filosófica. Además, es responsable de la única Maestría en Ciencias Humanas, opción Filosofía Contemporánea y del programa de Doctorado en Filosofía, lo cual ha contribuido cuantitativa y cualitativamente a la formación de nuestros egresados, así como de egresados de los institutos de formación docente.
Nuestro instituto ha contado con grandes figuras intelectuales, entre las cuales es ineludible mencionar al fundador de nuestra facultad, Carlos Vaz Ferreira (1872-1958). Se destacan también Mario Sambarino (1918-1984), José Luis Rebellato (1946-1999), Mario Otero (1929-2013), Juan Fló (1930-2021) y los docentes libres Carlos Caorsi, Miguel Andreoli, Yamandú Acosta, Ricardo Viscardi, reconocidos regional e internacionalmente por su trabajo y producción filosófica. Al día de hoy, nuestro instituto ha acompasado su labor a los estándares de profesionalización del trabajo académico en el área. La creación del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y los apoyos de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación y de la propia Udelar han facilitado la realización de posgrados en el exterior y en el país. También ha incidido positivamente la implementación de una evaluación docente sistemática por parte de la facultad. La mayoría de sus docentes grado 3 o superiores cuentan con doctorados, y la mayor parte de quienes ocupan los cargos de formación cursan estudios de posgrado. Un tercio de los docentes del instituto integran el SNI.
Hoy asistimos a un momento de fuerte renovación generacional en el equipo docente, que vivimos como una oportunidad para repensar la unidad académica, así como para refundar sus prácticas de trabajo y relacionamiento. En ese sentido, tenemos el desafío de valorar y estimular los espacios y proyectos que materializan el trabajo colaborativo. Un primer paso que se ha dado y que habrá de consolidarse es el Espacio de Investigación del Instituto de Filosofía. Asimismo, se busca promover el desarrollo de programas compartidos dentro de los cuales docentes de diversas áreas académicas colaborarán en investigación y docencia explorando temáticas actuales y relevantes para la disciplina. Ya existen dos programas compartidos: «Filosofía de la mente y fundamentos de las ciencias cognitivas» (compartido por Filosofía e Historia de la Ciencia, Filosofía Teórica, Historia de la Filosofía y Lógica y Metodología), y «Filosofía de la imaginación: ficciones en las artes y la literatura» (compartido por Filosofía Teórica y Estética). El instituto desarrolla y participa, también de manera colaborativa, en eventos académicos tanto en el ámbito local y regional como en el internacional. Esperamos que esta forma de trabajo impacte positivamente en la producción académica de la unidad y en su oferta de cursos de grado y posgrado. Además, creemos que esto es crucial para el desarrollo de prácticas de trabajo colectivas, algo que se hace cada vez más necesario en el contexto académico actual y, sobre todo, en comunidades de investigadores relativamente pequeñas, como la nuestra.
En las distintas áreas se desarrollan líneas de investigación y programas que versan sobre temáticas de actualidad, que sitúan a nuestros investigadores e investigadoras en diálogo con la comunidad filosófica global y favorecen la creación de una masa crítica capaz de interactuar y colaborar en el tratamiento de diversas problemáticas de interés. Nuestro instituto ha colaborado en la formación de especialistas preparados para relacionarse, desde las humanidades, con otras áreas del conocimiento, para el abordaje de problemas que resultan de urgente consideración y solución en las sociedades contemporáneas. A la vez sigue contribuyendo, como lo ha hecho desde sus orígenes, a una formación amplia en el desarrollo del pensamiento crítico y reflexivo para una variada población estudiantil que busca, en la licenciatura, explorar en el saber filosófico.
A continuación, exponemos algunas de las líneas de investigación que se desarrollan actualmente en las subunidades del instituto y algunos de los programas compartidos:
Filosofía e Historia de la Ciencia
Filosofía general de la ciencia
Historiografía de la ciencia
Historia de la ciencia y de las instituciones científicas en Uruguay
Fundamentos de las ciencias cognitivas
Lógica y Metodología
Heterogeneidad inferencial
Elucidación matemática.
Lógica y argumentación
Caracterización y posibilidad de resolución racional de desacuerdos profundos
Historia de la Filosofía
Filosofía Antigua
Filosofía de la música y doctrina de la mímesis musical
Traducción de textos del griego al castellano
Filosofía y música en la Grecia antigua
Comentario sistemático y traducción del tratado Peri Mousikes de Filodemo de Gadara
Filosofía Medieval
Pensamiento femenino en la Edad Media
Metafísica, ontología y gnoseología medieval
Filosofía del lenguaje y semiología medieval
Escolástica americana colonial
Filosofía Moderna
Motivación epistemológica cartesiana con versiones de la epistemología de la virtud de E. Sosa
Aspectos de la estrategia filosófica kantiana enfrentada al escepticismo que comulgan en versiones contemporáneas en clave de filosofía del lenguaje en autores que van de P. Strawson a D. Davidson
Filosofía Contemporánea
Epistemología y filosofía del lenguaje en la tradición analítica
Ontología analítica a partir del debate Carnap-Quine y la inflexión pragmatista
Filosofía de la Práctica
Teorías contemporáneas de la justicia
Patologías de lo social
Republicanismo y neorrepublicanismo
Herencia y justicia intergeneracional
Normatividad, familia y políticas públicas
Aportes de Kant en filosofía moral y política
Filosofía Teórica
Filosofía de la mente
Filosofía teórica de Kant
Relaciones entre filosofía, literatura y cine
Desacuerdos profundos
Epistemología
Filosofía de Wittgenstein
Estética
El rol de la investigación en Crítica de la facultad de juzgar, el debate acerca de la comprensión de autonomía del arte como desinterés y arte por el arte
Metacrítica de la literatura
El papel de la psicología y del psicoanálisis en la crítica literaria
Normatividad de la crítica de arte y desacuerdos estéticos
El sentimiento y el juicio estético
Programas compartidos entre subunidades
Mente, lenguaje y cognición. El programa propone consolidar una línea de trabajo en filosofía de la mente y fundamentos de las ciencias cognitivas dentro de la Unidad Académica Instituto de Filosofía.
Filosofía de la imaginación: ficciones en las artes y la literatura. El programa se propone consolidar una línea de trabajo en estética de la literatura y filosofía de las artes dentro de la Unidad Académica Instituto de Filosofía.
El plan 2010 de Filosofía constituye un hito importante en la historia de nuestro instituto. Este plan incorporó, de acuerdo con los lineamientos generales de la Udelar, tres pilares de los estudios de grado: creditización del currículo, mayor autonomía del estudiante y flexibilización de las trayectorias de formación. En este sentido, se puso un énfasis importante en el protagonismo del estudiante, quien, con el respaldo y la orientación docente, toma un rol activo en su formación. De allí que el plan ofrezca la posibilidad de construir trayectos diversos que se adapten a las potencialidades y necesidades de cada estudiante.
El plan cuenta con tres ciclos. Esta modalidad intenta recoger la diversidad de expectativas, formaciones o proyectos intelectuales con que los y las estudiantes inician sus estudios de grado, lo cual habilita y estimula la construcción de rutas de formación adecuadas a tal diversidad. La inclusión de los ciclos en el plan permite fortalecer el aporte social de la facultad, certificar la culminación de etapas curriculares que den cuenta de la diversidad de intereses formativos de nuestros y nuestras estudiantes y evitar la percepción de fracaso académico.
Los y las docentes del Instituto de Filosofía también tenemos un fuerte compromiso con la extensión universitaria y con la divulgación del saber filosófico. En el marco del Taller Integral, unidad curricular obligatoria en nuestro plan de estudios, los y las estudiantes realizan una diversidad de actividades en vínculo con organizaciones sociales, colectivos de diversa índole, sindicatos, cooperativas, entre otros. Estas actividades tienden a fomentar la interacción colaborativa entre actores universitarios y no universitarios, proceso en el cual el vínculo entre enseñanza y aprendizaje es horizontal, en la búsqueda de lograr una comprensión mutua. Queda por delante mucho trabajo. Es necesario sistematizar todas estas experiencias y aportar investigación a nuestra propia labor extensionista. De igual modo, quienes integramos el cuerpo docente hemos venido participando de diversos medios de comunicación —radiales, televisivos, streaming, prensa escrita—, compartiendo y promoviendo la incorporación de la mirada específica del saber filosófico al servicio de la opinión pública, con el compromiso de contribuir también desde esos espacios con nuestra sociedad.
Largo ha sido el periplo por el que pasaron la carrera de Tecnólogo en Interpretación y Traducción Lengua de Señas Uruguaya (LSU)-Español y la Unidad Académica Área de Estudios Sordos desde sus inicios. Comenzó como la Tecnicatura Universitaria en Interpretación LSU-Español-LSU (Tuilsu), en el año 2009, en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República, a instancias de las gestiones de Luis Ernesto Behares. El nombre de esta primera tecnicatura dio lugar a la sigla que actualmente mantenemos, Tuilsu, aun cuando ya no se corresponde con el que tiene la carrera.
La Tuilsu surgió como respuesta a la necesidad urgente de contar con intérpretes profesionales en LSU y español. Dicha necesidad se plasmó en la ley n.o 17.378,1 promulgada el 25 de julio de 2001, que declara la «Lengua de Señas Uruguaya como la lengua natural de las personas sordas y de sus comunidades en todo el territorio de la República» (art. 1).
En sus inicios, la carrera contaba con un equipo docente reducido, conformado por tres docentes oyentes y una docente sorda. Con el paso del tiempo, dicho equipo fue ampliando y fortaleciendo sus líneas de formación. Como parte de este proceso de crecimiento, se implementó el plan de estudios 2011, cuyo principal objetivo fue la formación de intérpretes profesionales en LSU-español y español-LSU, con sólidos fundamentos lingüísticos, éticos y culturales. Este plan contemplaba una carga académica de 201 créditos, distribuidos en un mínimo de cuatro semestres.
En noviembre de 2010, se celebró en Mendoza, Argentina, el Congreso Internacional de Intérpretes y Estudiantes de Lengua de Señas, un evento de gran relevancia para el campo de la interpretación y la comunidad sorda, que fue organizado por la Universidad Nacional de Cuyo, donde existió la primera carrera de intérprete de lenguas de señas-lenguas orales de la América hispanohablante.
Participaron todos los docentes de la Tuilsu, quienes encontraron en este espacio una valiosa oportunidad de intercambio de investigaciones, experiencias pedagógicas y reflexiones profesionales. La instancia resultó altamente enriquecedora, lo que generó entusiasmo y motivación para continuar mejorando la calidad de la formación de intérpretes en LSU-español.
En 2011, la Tuilsu, en tanto segunda carrera universitaria de Hispanoamérica en interpretación lengua de señas-lengua oral, tomó la responsabilidad de dar continuidad al encuentro de Mendoza y organizó una serie de eventos de gran relevancia para la comunidad sorda y el campo de la interpretación: el II Encuentro Internacional de Intérpretes, I Encuentro Regional de Personas Sordas y el Congreso Regional de Investigadores de Lenguas de Señas y Culturas Sordas.
Estas actividades reunieron a profesionales, investigadores y miembros de la comunidad sorda de distintas regiones, con el propósito de intercambiar saberes, reflexionar sobre las prácticas actuales y fortalecer los vínculos entre quienes trabajan en torno a la LSU y su interpretación.
Los eventos contaron con la participación de representantes de diversos países sudamericanos, lo que enriqueció notablemente el intercambio de saberes y experiencias. Fue una instancia fructífera para el fortalecimiento de la calidad de la enseñanza y el aprendizaje en la carrera Tuilsu, que permitió repensar enfoques pedagógicos y estrategias didácticas.
El impulso generado por el congreso regional contribuyó directamente al desarrollo de proyectos innovadores que marcaron un hito en la trayectoria de la Tuilsu. Entre ellos se destaca el léxico Textualidad Registrada en Lengua de Señas Uruguaya (Trelsu), elaborado por docentes e investigadores de la carrera. Este diccionario es monolingüe en LSU, lo que significa que no utiliza el español como lengua de apoyo. En su lugar, las definiciones y entradas léxicas están registradas en videos en LSU, lo que permite que la lengua se describa a sí misma desde su propia lógica visual y espacial, y fortalezca así la autonomía lingüística de la comunidad sorda.
Asimismo, la serie web Identidades se convirtió en una producción audiovisual pionera en Uruguay, reconocida como la primera novela sorda filmada íntegramente en LSU. Estrenada en 2014, contó con la participación de docentes de la Tuilsu en roles protagónicos y abordó temáticas vinculadas a la identidad sorda, la lengua y la cultura, lo que promovió la visibilización de nuevas narrativas producidas desde y para la comunidad sorda. Se puede acceder a las dos temporadas de la serie en el siguiente enlace: https://www.tuilsu.edu.uy/webseries.html.
También se profundizó en el desarrollo de la lingüística de la LSU desde diferentes perspectivas teóricas: en la educación de los sordos, en la literatura sorda y en la textualidad diferida, en el entendido de que las visograbaciones en LSU podrían tener similar estatus que los textos escritos en español en la actual cultura pluriletrada. Además, hemos mantenido una propuesta editorial para la publicación de nuestros trabajos y de colaboradores internacionales en español y en LSU, a la que puede accederse mediante el siguiente enlace: https://www.tuilsu.edu.uy/. Asimismo, contamos con una importante producción en revistas arbitradas internacionales.
Todos los y las docentes de Tuilsu participamos en la continuación de los encuentros de la comunidad sorda y de intérpretes, sucesores del evento de Mendoza y organizados por universidades nacionales argentinas a medida que se iba fundando, en sus sedes, la carrera de interpretación lengua de señas-lengua oral: Universidad Nacional de Entre Ríos (Paraná, 2013) y Universidad Nacional del Comahue (Neuquén, 2015).
Estos proyectos constituyen logros significativos para la carrera, tanto en el ámbito académico como en el cultural, y reflejan el compromiso sostenido con la innovación, la inclusión y la producción de conocimiento accesible.
Uno de los aportes más significativos fue la visibilización de la necesidad de aumentar la presencia de docentes sordos en el ámbito académico. Si bien muchos de ellos no contaban, en ese momento, con formación universitaria formal, su participación activa evidenció el valor de sus conocimientos, trayectorias y aportes desde la perspectiva sorda.
Este encuentro generó un vínculo sólido y enriquecedor entre docentes sordos y oyentes, y fomentó el respeto mutuo, la colaboración interdisciplinaria y la construcción conjunta de un modelo educativo más inclusivo y representativo.
En este período, la Tuilsu se extendió a dos sedes más: Salto (Cenur Litoral Norte) y Tacuarembó (Cenur Noreste). Actualmente, continúa solo en Salto, ya que en Tacuarembó dejó de ofrecerse luego de dos cohortes.
El plan de estudios 2014 recoge la experiencia de enseñanza de la carrera, pero también, y fundamentalmente, los desarrollos teóricos que realizamos en torno al concepto de textualidad diferida, según el cual tanto textos escritos como grabados pueden constituir cultura letrada. A partir de la consideración de que los textos visograbados son equivalentes a la escritura, entendimos que no alcanzaba con formar en interpretación (en contextos de relaciones cara a cara), sino que era necesaria la formación también en prácticas traductológicas (de textos escritos a textos visograbados y viceversa).
El nuevo plan, al incorporar la formación en este tipo de prácticas, permitió abrirse a estudiantes sordos, quienes en el plan anterior no podían ingresar a la carrera porque se formaba, de manera exclusiva, a intérpretes.
Este cambio representó un avance en términos de inclusión y equidad, y promovió una propuesta académica más representativa de la diversidad lingüística y cultural. Dados los avances formativos ocurridos en la comunidad sorda, esta exige, en la actualidad, contar con textos traducidos a su lengua. Ya no alcanza con intérpretes, hoy en día se requieren también traductores para dar cuenta de las necesidades de una comunidad que es plurilingüe y pluriletrada, en la que las grabaciones en LSU juegan un papel de relevancia. Este cambio en el plan de estudios transformó completamente a la Tuilsu y la volvió un espacio de la comunidad sorda.
Así, entre las modificaciones principales que surgen del nuevo plan de estudios, se destacan la ampliación de la carrera de cuatro a seis semestres y el aumento de la carga académica de 201 a 270 créditos, con el fin de profundizar contenidos en lingüística, lengua de señas, ética, cultura sorda y prácticas preprofesionales. Además, como ya señalamos, el nuevo plan contempló fundamentalmente nuevas líneas de formación en traducción videograbada y entre lenguas de señas, lo que extiende el campo laboral y académico de los futuros egresados.
Este rediseño curricular marcó un cambio de paradigma y consolidó la formación de intérpretes y traductores con una mirada crítica, inclusiva y académicamente sólida.
El título de egreso pasó a ser el de Tecnólogo/a en Interpretación y Traducción LSU-Español, en reconocimiento a la complejidad y especificidad de los roles involucrados. Como ya señalamos, se entiende por intérprete a la persona que interpreta simultánea o secuencialmente del español a la LSU y viceversa, en situaciones presenciales o virtuales en las que no hay estructura de demora. Por su parte, el/la traductor/a se especializa en la traducción de textos escritos en español a versiones videograbadas en LSU y también en la traducción inversa, es decir, de LSU a formato escrito, lo cual es una práctica con estructura de demora, ya que quien traduce puede planificar y controlar el texto que produce. La traducción forma parte de las prácticas letradas de la comunidad.
En el caso del estudiantado sordo, el rol de traducción e interpretación puede tener particularidades. Por ejemplo, se emplean estrategias como el trabajo en equipo con otro/a intérprete oyente que actúa como «espejo» o bien se realizan interpretaciones apoyadas en textos a la vista. Además, algunos egresados han desarrollado habilidades para interpretar entre distintas lenguas de señas, como de la LSU a la Libras (sigla en portugués para lengua de señas brasileña) y viceversa, lo cual amplía las posibilidades de interacción y colaboración en contextos internacionales.
Todos estos desarrollos desembocaron, en el año 2019, en la consolidación de la Unidad Académica Área de Estudios Sordos, dentro de la que se enmarca la Tuilsu y en la que se enmarcará próximamente la licenciatura en estudios sordos. Dicha licenciatura ofrecerá la posibilidad de especializarse en algunas de las diversas disciplinas que confluyen en el campo de los estudios sordos, que abarca no solo la interpretación y la traducción, sino también la lingüística, la educación, la antropología, la filosofía, la historia, la literatura, solo para mencionar algunas de las que compartimos con la facultad. Esperamos con mucho entusiasmo que esta licenciatura permita seguir consolidando y desarrollando el campo interdisciplinario que da nombre a nuestra unidad académica, y que permita cumplir con el postergado anhelo de nuestros egresados de acceder a programas de posgrado para seguir desarrollándose como investigadores y contribuyendo a la creación de conocimiento.
Como dibujo que nos representa, colocamos la seña Tuilsu que está conformada por la fusión de las señas universidad e interpretación. La mano base adopta la configuración de la seña universidad (1+ >1234<-) y la mano principal adopta la configuración de la seña interpretación (@”./.1” <234>“), con contacto entre ambas y movimiento oscilatorio de la mano principal, propio de la seña interpretación.
El jueves 21 de agosto, 14.30 horas, salón Mario Cassinoni .
Conversatorio académico con la Dra. Agustina Vaccaroni, docente de la Universidad Nacional del Sur, Argentina con el título “Policía, castigo y trabajo en Buenos Aires: tutela y coacción (fines del siglo XVIII a inicios del siglo XIX)”.
La Dra. Vaccaroni es especialista en Historia social y política de los siglos XVIII y XIX en la provincia de Buenos Aires y ha publicado libros, capítulos y artículos académicos en su especialidad CV.
La actividad es organizada por el grupo Csic Claves del siglo XIX en el Río de la Plata y el Proyecto CSiC: Exilio, faccionalismo y prácticas políticas en el Uruguay, 1830-1875.
Las personas interesadas en recibir los textos sugeridos por la Dra. Vaccaroni los puede solicitar al correo pablo.ferreira2311@gmail.com
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