FHCE inicia la implementación del proyecto «Gestión de residuos integral para la totalidad de los servicios del Área Social y Artística».
Los servicios del ASA nos comprometemos con la gestión ambiental y nos encaminamos hacia un sistema de gestión integrado de residuos de todos los edificios, para potenciarnos y reducir el impacto ambiental de nuestra convivencia.
A partir de mayo, la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) será la primera en comenzar a implementar la totalidad del proyecto, con la puesta en marcha de un cambio en la gestión que permitirá la clasificación de los residuos comunes en tres tipos: reciclables, compostables y mezclados.
¿En qué consiste el proyecto?
En el año 2023 un grupo integrado por representantes de todas las facultades del Área Social y Artística (ASA) diseñó un proyecto que permitiera mejorar la gestión de residuos conforme a los lineamientos del Plan Nacional de Gestión de Residuos (PNGR), de acuerdo a los lineamientos del Prorrectorado de Gestión (PRG) de la Universidad de la República y apostando a la transición hacia un Uruguay más circular.
Este proyecto, que contó con el aval de la Mesa del ASA, fue financiado por el PRG. Desde entonces, se han involucrado en este trabajado distintos actores institucionales: unidades de gestión edilicia, asistencias académicas y unidades de comunicación, y se han iniciado gestiones para el cambio en los departamentos de contaduría, compras, intendencia, y servicios generales, entre otros. Se realizaron capacitaciones, compras de nuevos contenedores y reuniones de coordinación.
Desde mayo, la FHCE está en condiciones de implementar el sistema total y clasificar sus residuos en compostables, reciclables y mezclados. Los demás servicios se irán sumando y aprendiendo unos de otros.
¿Qué recomiendan los protocolos?
En la actualidad, la Udelar cuenta con cuatro protocolos para la gestión de los siguientes residuos: especiales, químicos, sanitarios y comunes.
Estos instrumentos, fueron elaborados en una iniciativa conjunta entre la Red Temática de Medio Ambiente (RETEMA), el Instituto de Capacitación y Formación (ICF) y el Prorrectorado de Gestión.
En particular, el protocolo de gestión de residuos comunes, que es el que impacta en este proyecto, indica que «la gestión debe orientarse a promover la prevención, la no generación o minimización de residuos como primera estrategia» y establece que se debe promover el reuso, reciclado y valorización de los residuos que no se puedan evitar generar. Esto en el entendido de que los residuos sólidos comunes, si bien no tienen una peligrosidad inmediata en su manipulación, generan impacto en los recursos naturales y pueden generar contaminación ambiental.
Un uso adecuado de gestión de estos residuos promoverá un marco para el cuidado ambiental, la salud y la seguridad laboral. Su transporte y disposición final están reglamentados por la Ley Integral de Residuos y por las normativas departamentales. Asimismo, existe una norma técnica, la UNIT ISO 1239, que sugiere criterios y ofrece parámetros de colores para su clasificación.
En el proyecto «Gestión de residuos integral para la totalidad de los servicios del ASA», y bajo el lema «Elegimos el ambiente» estos criterios se ven reflejados en tres tipos de contenedores:
Compostables: las estaciones de clasificación pueden ser marrones o también de colores en la gama del rojo y el naranja. Estos contenedores se ocupan de recibir residuos orgánicos, para ser compostados como fertilizantes. Dependiendo del proveedor de cada servicio, estos pueden recibir desde yerba hasta restos de comida como cáscaras o huesos, y otros materiales compostables.
Reciclables: se identifican con el color verde. Esta categoría es quizás la que más puede variar, porque si bien hay muchos materiales que son potencialmente reciclables, no todos lo son en nuestro país. En cualquier caso, estos residuos deben colocarse limpios y secos. En general, hablamos de papel, cartón, plásticos y metal.
Mezclados: sus recipientes y bolsas son negros o grises. Recibe todo aquello que no es compostable ni está en condiciones de ser reciclado. Su destino es la deposición final en un vertedero.
¿En dónde van a estar los contenedores?
En una primera instancia del proyecto los recipientes estarán disponibles en lugares de uso común: patios, corredores, etcétera. Por lo que, salvo algunas excepciones, vamos a requerir que las personas salgan de sus salones y oficinas para hacer una adecuada clasificación.
¿Y qué pasa con los demás residuos?
Otros residuos como los electrónicos y las pilas, no deberían ir en ninguno de estos contenedores. Puede consultarse en cada servicio qué soluciones han encontrado a esto.
¿Qué esperamos de vos y de la comunidad?
Esta es una invitación a tomar conciencia y elegir el ambiente. Este proyecto tiene mucho de coordinación, de cambios en la organización y de aprender cosas nuevas, por eso requiere que nos involucremos todas y todos. ¿Te sumás?
Luego de Humanidades, las demás facultades del ASA nos iremos integrando al sistema de forma gradual.
