{"id":6922,"date":"2026-08-26T15:55:38","date_gmt":"2026-08-26T18:55:38","guid":{"rendered":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/?p=6922"},"modified":"2026-08-26T18:20:17","modified_gmt":"2026-08-26T21:20:17","slug":"educacion-emocional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/2026\/08\/26\/educacion-emocional\/","title":{"rendered":"Educaci\u00f3n emocional: mercado, literatura y pol\u00edtica educativa"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6922\" class=\"elementor elementor-6922\" data-elementor-settings=\"[]\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f4e13a6 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f4e13a6\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7260ff1\" data-id=\"7260ff1\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0031e8d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0031e8d\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Autores:<\/strong><br \/>Andriolo Fabricio<sup> <a href=\"#Notasalpie\">1<\/a><\/sup>, Rodr\u00edguez da Silveira Mar\u00eda Cecilia<sup> <a href=\"#Notasalpie\">2<\/a><\/sup><\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-47b1c74 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"47b1c74\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-917b736\" data-id=\"917b736\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-306a732 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"306a732\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"840\" height=\"560\" src=\"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2026\/08\/educacion-emocional-2.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6920437 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6920437\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p><p>El pasado 6 de agosto inici\u00f3 el ciclo de conversaciones nominadas \u201cPensar la educaci\u00f3n hoy\u201d\u00a0 organizadas por el CFE &#8211; IPES<sup><a href=\"#Notasalpie\">3<\/a><\/sup>, dirigidas a estudiantes de formaci\u00f3n en educaci\u00f3n, docentes, educadores, coordinadores acad\u00e9micos del CFE y al p\u00fablico interesado. En la apertura del ciclo, el sal\u00f3n de actos del instituto fue escenario de un tema que volvi\u00f3 a poner sobre la mesa algunas preguntas que atraviesan buena parte de los debates educativos actuales: \u00bfDebe ser obligatoria la educaci\u00f3n emocional en Uruguay?, \u00bfC\u00f3mo es posible que un cambio sustancial en el sistema educativo se pretenda sin un debate amplio?, \u00bfquienes impulsan la ley de educaci\u00f3n emocional y que afectaciones tiene sobre la educaci\u00f3n p\u00fablica?, \u00bfpor qu\u00e9 los libros de autoayuda para adultos se reconocen como tales, y los libros para ni\u00f1os \u2014 que son equivalentes a los de autoayuda\u2014\u00a0 se denominan como emocionales?<\/p><p>El conversatorio cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de Mar\u00eda Cecilia Rodr\u00edguez da Silveira quien cuestion\u00f3 la noci\u00f3n de infancia impl\u00edcita en las propuestas de educaci\u00f3n emocional, particularmente a aquellas que encuentran en la literatura emocional uno de sus principales recursos y soportes pedag\u00f3gicos. Desde un paradigma de pensamiento psicoanal\u00edtico los ni\u00f1os son personas en formaci\u00f3n y son seres complejos. La educaci\u00f3n emocional no respeta la complejidad, al universalizar una noci\u00f3n de ni\u00f1o en el que parecer\u00eda que se pueden dirigir las emociones al modo de una \u00abt\u00e1bula rasa\u00bb. Adem\u00e1s cuestion\u00f3 la banalizaci\u00f3n y p\u00e9rdida de valor art\u00edstico de la literatura que se destina a las infancias con objetivos emocionales.<\/p><p>Helena Modzelewski problematiz\u00f3 algunos de los efectos que tendr\u00eda la aprobaci\u00f3n de la ley de educaci\u00f3n emocional en nuestro pa\u00eds, interrogando las condiciones para la formaci\u00f3n docente en la tem\u00e1tica y la necesaria pluralidad de enfoques y Fabricio Andriolo abord\u00f3 la construcciones de redes de gobernanza en torno a la educaci\u00f3n emocional, c\u00f3mo desde all\u00ed se disputa el car\u00e1cter p\u00fablico de la educaci\u00f3n y el lugar del Estado en el entramado educativo.<\/p><p>Si bien, las preguntas con las que iniciamos la columna parecen sencillas de responder, evidenciamos que cuestionar las iniciativas hegem\u00f3nicas de educaci\u00f3n emocional, que se muestran discursivamente como transparentes, apol\u00edticas y portadoras de soluciones a los problemas complejos que atraviesa a nuestra sociedad actual, no lo es. No porque falten argumentos, sino porque la propuesta cuenta con el inter\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n y la aprobaci\u00f3n social.<\/p><p>Uno de los argumentos que m\u00e1s se repite cuando se defiende la educaci\u00f3n emocional es que tiene \u201csustento cient\u00edfico\u201d. Y, frente a esto, parece dif\u00edcil discutir: \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda estar en contra de la ciencia?. Pero la pregunta deber\u00eda ser otra, \u00bfqu\u00e9 queremos decir exactamente cuando afirmamos que la educaci\u00f3n emocional tiene sustento cient\u00edfico?<\/p><p>Su aprobaci\u00f3n nace de la cultura de la autoayuda y la psicolog\u00eda positiva, y quienes la cuestionamos corremos el riesgo de ser etiquetados de conservadores o de insensibles. Nadie quiere estar en contra de la felicidad, la empat\u00eda o a la supuesta soluci\u00f3n a la violencia social.<\/p><p>Pero existe un punto en com\u00fan, entre quienes expusimos en este conversatorio y los promotores de la Ley de Educaci\u00f3n Emocional, y es la preocupaci\u00f3n por la violencia en los barrios, en las redes sociales y en los centros educativos, los problemas de salud mental, el ausentismo educativo y las conductas de riesgo. La discrepancia se encuentra en la respuesta. En nuestro caso sostenemos que estas problem\u00e1ticas tienen una ra\u00edz social compleja y que la soluci\u00f3n no es individual sino interdisciplinaria e interinstitucional. En tal sentido, propusimos desplazar la mirada de la gesti\u00f3n individual de las emociones hacia las condiciones sociales, institucionales y pedag\u00f3gicas que configuran la vida cotidiana de las infancias y adolescencias uruguayas actuales.<\/p><p>Porque no se trata \u00fanicamente de preguntarse si la educaci\u00f3n emocional debe ser ley y si es capaz de prevenir estos malestares y conflictos, que repetimos nos preocupan a todos y todas. Lo que invitamos a pensar es qu\u00e9 concepci\u00f3n de sujeto, de educaci\u00f3n y de sociedad se busca cuando se habla de educar, gestionar o regular emociones. El conversatorio permiti\u00f3 abrir estas preguntas que exceden a la actividad puntual y que permitieron el intercambio con quienes estuvieron presentes en la sala y v\u00eda zoom, sobre la necesidad de construir espacios democr\u00e1ticos y de escucha a la multiplicidad de voces que refieren al tema.<\/p><p><strong>La privatizaci\u00f3n invisible<\/strong><\/p><p>La educaci\u00f3n emocional no ha llegado a los centros educativos de forma espont\u00e1nea y casual, sino por recomendaci\u00f3n de organismos internacionales como la OCDE, UNESCO, BID y el Banco Mundial. Ahora bien, estos lineamientos globales no se ejecutan en el vac\u00edo ni se imponen de forma vertical. Para aterrizar en el contexto uruguayo, necesitan traductores locales. Es aqu\u00ed donde observamos la emergencia de redes de gobernanza complejas, donde la frontera entre lo p\u00fablico y lo privado se desdibuja. Estas directrices internacionales encuentran su anclaje a trav\u00e9s de una alianza estrat\u00e9gica entre redes acad\u00e9micas, actores pol\u00edticos y sectores empresariales que legitiman y financian la entrada de la educaci\u00f3n emocional en nuestra agenda p\u00fablica. Por ello planteamos lo siguiente, en primer lugar, referimos a las redes de gobernanza como \u201cuna multiplicidad de actores pol\u00edticos heterog\u00e9neos que se unifican y operan conjuntamente para idear, configurar y poner en marcha un paquete de cambios pol\u00edticos determinados\u201d (Saura, 2021, p.1). Este investigador y soci\u00f3logo espa\u00f1ol menciona que las redes en el campo educativo se encuentran integradas por empresas, entidades bancarias, instituciones gubernamentales, fundaciones filantr\u00f3picas, emprendedores sociales, entre otros\u00a0 (Saura, 2021).<\/p><p>Nos centramos en identificar dos de las redes claves: Una es la red creada en torno al programa \u201cEducaci\u00f3n Responsable\u201d, compuesta por Ceibal, Fundaci\u00f3n Emocionarte, la Universidad ORT, la organizaci\u00f3n no gubernamental El Abrojo y la Fundaci\u00f3n Botin<sup><a href=\"#Notasalpie\">4<\/a><\/sup> que est\u00e1 vinculada al Banco Santander (Espa\u00f1a) debido a que varios de sus integrantes forman parte del consejo directivo de ambas instituciones. Seg\u00fan datos extra\u00eddos de la p\u00e1gina del INEEd, Educaci\u00f3n Responsable ha alcanzado a 40 centros educativos, 10.000 alumnos y 1.000 docentes.<\/p><p>Por otro lado, Grupo Bamb\u00fa con su programa de \u201ceducaci\u00f3n emocional integral Bamb\u00fa\u201d,\u00a0 implementado en escuelas y jardines, comercializa talleres, conferencias y capacitaciones dirigidas a instituciones educativas p\u00fablicas, privadas. Cuenta con el apoyo de la Universidad de Montevideo, de la Escuela de Psicolog\u00eda Social (EPSU) y de la asociaci\u00f3n civil J\u00f3venes Fuertes, entre otras, que a su vez, conforman la Comisi\u00f3n de Apoyo a la Ley de Educaci\u00f3n Emocional. Desde el grupo Bamb\u00fa en el a\u00f1o 2021 propusieron el proyecto de ley de educaci\u00f3n emocional presentado en el senado por la ex senadora Carmen Sanguinetti, retomado e impulsado en diciembre del a\u00f1o 2025 por el senador Robert Silva.<\/p><p>La participaci\u00f3n de esta red de actores no es neutral; introduce una profunda disputa por el car\u00e1cter p\u00fablico de la educaci\u00f3n. Sin embargo, no estamos ante una privatizaci\u00f3n tradicional donde el Estado vende sus escuelas. Estamos ante un fen\u00f3meno de privatizaci\u00f3n end\u00f3gena ( Ball y Youdell, 2007) o endoprivatizaci\u00f3n o (Saura y Mu\u00f1oz, 2016). Esto significa que las l\u00f3gicas, las formas de gesti\u00f3n y las ideas del sector privado y empresarial se importan e instalan dentro del propio sistema p\u00fablico, transformando desde el interior el sentido mismo de la educaci\u00f3n. El modelo de educaci\u00f3n p\u00fablica de gesti\u00f3n estatal entra en cuesti\u00f3n en la medida que modifican el rol tradicional del Estado como regulador y prestador del servicio educativo. En este proceso impulsado desde las redes de gobernanza el Estado se convierte en agente mercantilizador, reduciendo sus funciones a fiscalizador de instituciones formadoras de docentes.<\/p><p><strong>Permanecer en la superficie. Psicoan\u00e1lisis, literatura para las infancias y gesti\u00f3n de las emociones<\/strong><\/p><p>En su presentaci\u00f3n Mar\u00eda Cecilia Rodr\u00edguez abord\u00f3 el cuestionamiento a la educaci\u00f3n emocional, la literatura emocional en la que se apoya y el proyecto de ley de educaci\u00f3n emocional en Uruguay desde la perspectiva del Psicoan\u00e1lisis y la literatura para las infancias.<\/p><p>El discurso sobre la gesti\u00f3n de las emociones se auto propone como una soluci\u00f3n esperanzadora frente a problemas sociales tan tremendos como el aumento de la\u00a0 violencia en distintos \u00e1mbitos de la sociedad y en particular, como urgencia que se plantea a nivel educativo. Educadores, maestras, docentes y otras personas involucradas en el sistema educativo expresan la imperiosa necesidad de medidas y apoyo para poder trabajar en condiciones adecuadas, sentirse seguros y proveer seguridad a ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes. Un problema multideterminado y complej\u00edsimo se presenta descontextualizado de sus causas.\u00a0 La propuesta de una ley que instrumentalice r\u00e1pidamente, de modo gen\u00e9rico y universal la educaci\u00f3n emocional como una herramienta o ejercicio que todos los ni\u00f1os pueden incorporar si se les ense\u00f1a, es la respuesta ofrecida por el proyecto de ley en cuesti\u00f3n. Resulta llamativa la ausencia de debates p\u00fablicos al respecto porque es dif\u00edcil atreverse a rechazar una propuesta que supuestamente minimiza o resuelve la violencia. Tal vez por eso en nuestro medio son bastante recientes y puntuales los art\u00edculos publicados que han puesto en cuesti\u00f3n este asunto.<\/p><p>Basta mirar otros pa\u00edses latinoamericanos donde la educaci\u00f3n emocional ya fue instaurada por ley para ver la dimensi\u00f3n global y para observar que no han resuelto los niveles de violencia. Si bien en Argentina las condiciones sociales y pol\u00edticas son otras (entre otros factores por tratarse de gobiernos provinciales que involucran grandes variantes en la legislaci\u00f3n) ning\u00fan efecto esperado ha sucedido.<\/p><p>La cuesti\u00f3n de lo emocional se plantea en t\u00e9rminos dicot\u00f3micos, polarizados, como escotomas en los que el miedo, la envidia, la rabia y el amor se delimitan y ordenan en emojis o frascos, compartimentos estancos donde quedan a salvo unos de otros sin mezclarse ni tocarse.<\/p><p>Podemos pensar en t\u00e9rminos de una pol\u00edtica de las emociones promovida a trav\u00e9s de libros para ni\u00f1os. Entre las valijas de herramientas ofrecidas abundan libros destinados a las infancias que tienen como elemento com\u00fan referir a la calma y a los superpoderes. Con narrativas lineales que conducen\u00a0 las angustias y los conflictos a soluciones literales que tienen el tono de la autoayuda sin nominarse como tales, a diferencia de lo que sucede en los libros de autoayuda para adultos.<\/p><p>La emoci\u00f3n va ligada a un contexto personal y social. No todo enojo es \u201cculpa m\u00eda\u201d ni la soluci\u00f3n es \u201ccalmarme\u201d. Varios\u00a0 autores reivindican la noci\u00f3n de afecto como alternativa a las emociones simplificadas y categorizadas (Brailovsky, Maddonni et al. 2019) as\u00ed como dejan claro que esta ley parece retornar a un sujeto pre freudiano (Brailovsky 2019), en tanto gestionar emociones apela a la racionalizaci\u00f3n y la conciencia, desconociendo que somos sujetos divididos, marcados por la existencia de un inconsciente, un mundo interno que involucra deseos y contradicciones.<\/p><p>Otro aspecto que hace que la ley atente contra la pluralidad es que hasta ahora psic\u00f3logos de todas las corrientes y marcos de pensamiento coexistimos en el sistema educativo, pero si la ley se instaura como indica el art\u00edculo sexto est\u00e1 ser\u00e1n los especialistas validados en educaci\u00f3n emocional los que formar\u00e1n a todo el sistema educativo, o sea, que s\u00f3lo el conductismo estar\u00e1 habilitado a trabajar con las emociones en todos los niveles de la educaci\u00f3n formal e informal.<\/p><p>\u201cEl contraste entre emoci\u00f3n y afecto es el contraste entre la biolog\u00eda y la pedagog\u00eda, entre el organismo y el cuerpo, entre el af\u00e1n de medir o controlar, y la curiosidad por comprender o asombrarse.\u00a0No es lo mismo. Y no da igual\u201d. (Brailovsky, 2019).<\/p><p>La producci\u00f3n de sujeto ps\u00edquico no tiene conexi\u00f3n con la idea de rectificar o impartir habilidades que presupone el discurso imperante acerca de las emociones. M\u00faltiples emocion\u00f3metros proponen definir, medir y ordenar emociones que toman el lugar de la verdad subjetiva de cada persona.<\/p><p>Rotular emociones es diferente a\u00a0 entrelazar afectos y representaciones, ampliar la capacidad simb\u00f3lica, esencial para la elaboraci\u00f3n de las principales angustias y conflictos desde un pensamiento psicoanal\u00edtico.\u00a0 Y en todo caso \u00bfpor qu\u00e9 si la sociedad quiere educar en emociones, dicha educaci\u00f3n est\u00e1 dirigida principalmente a los ni\u00f1os?, \u00bfEn qu\u00e9 lugar queda promover la capacidad simb\u00f3lica, la posibilidad de crear met\u00e1foras y el pensamiento complejo?, \u00bfQu\u00e9 relevancia se da a la aceptaci\u00f3n de la alteridad, del otro como alter, diferente a mi, que puede sentir y pensar distinto y a quien debo escuchar y respetar sin indicarle qu\u00e9 hacer con lo que siente?, \u00bfNo ser\u00eda la capacidad de escucha de otro con un pensamiento diferente al m\u00edo lo que da elementos para luchar contra los discurso de odio que tanta violencia sustentan?<\/p><p>Desde una perspectiva psicoanal\u00edtica, m\u00faltiples autores proponen revalorizar la noci\u00f3n de afecto que tiene en cuenta la noci\u00f3n de inconsciente, los deseos y su posible tramitaci\u00f3n en el marco de realizaciones parciales y con renuncias. No todo se puede, por ejemplo, no siempre se puede dejar de vivir determinada emoci\u00f3n debido a reconocerla y colocarla en otro lugar. Pensarnos como sujetos m\u00e1s complejos implica otro modo de ver al ser humano y a las infancias y adolescencias. Es necesario pensar en t\u00e9rminos de afectos y ternura para restaurar lazos sociales quebrados.<\/p><p>Si consideramos que no hay sujeto por fuera del lenguaje; si es performativo, crea realidades y no s\u00f3lo las refleja, entonces podemos preguntarnos qu\u00e9 implican los discursos apoyados en la gesti\u00f3n de emociones que recurren a una terminolog\u00eda proveniente del \u00e1mbito empresarial.<\/p><p>Es necesario relacionar afectos y efectos de sentido. Crear relatos, narrativas, incluso con lo que molesta. La prioridad del discurso emocional barre con el arte, despoja la literatura infantil de simbolismos y trata a las ni\u00f1as y\u00a0 ni\u00f1os como seres que lo \u00fanico que precisan de la literatura es utilidad, un libro para cada problema que se banaliza y resuelve en el mismo, ni\u00f1as y ni\u00f1os respirando hondo, calm\u00e1ndose, aplacando volcanes internos, introyectando el control. Pero \u00bfde qu\u00e9 control estamos hablando? Un espejismo que parece resolver de modo simplista la complejidad humana.\u00a0\u00a0La literatura, la poes\u00eda y el arte existen porque es tan amplia la gama de emociones que tiene un ser humano como la infinita gama de colores de un atardecer.<\/p><p><strong>Educaci\u00f3n emocional en Uruguay: preguntas cr\u00edticas antes de legislar <\/strong><\/p><p>Por su parte, Helena Modzelewski en su intervenci\u00f3n plante\u00f3 algunas interrogantes, \u00bfqu\u00e9 lugar le otorgamos a las emociones dentro de la experiencia educativa? y \u00bfqu\u00e9 consecuencias inmediatas puede tener el aprobar el proyecto de ley que pretende hacer obligatoria la educaci\u00f3n emocional en todos los subsistemas educativos de nuestro pa\u00eds?.<\/p><p>Helena nos invit\u00f3 a reflexionar sobre la tem\u00e1tica rompiendo la l\u00f3gica binaria que coloca las emociones dentro o fuera en la educaci\u00f3n. Es claro que las emociones forman parte de las experiencias humanas y por lo tanto es necesario poder reflexionar sobre ellas. El problema surge cuando, bajo la apariencia de una propuesta neutral, se construye una \u00fanica manera de entender cu\u00e1les son las emociones deseables, cu\u00e1les son problem\u00e1ticas y qu\u00e9 comportamientos se deber\u00edan promover o corregir. Sobre todo porque no existe actualmente en Uruguay una masa cr\u00edtica amplia y consolidada que pueda otorgar diversidad de enfoques sobre la educaci\u00f3n emocional.<\/p><p>Es preciso aclarar que las emociones no constituyen un contenido neutro sino que se encuentran atravesadas por la historia, los v\u00ednculos, el contexto y los conflictos sociales, por ello, no pueden ser entendidas como respuestas individuales que deben ser corregidas o reguladas. Una posici\u00f3n cr\u00edtica frente a la educaci\u00f3n emocional no significa negar la importancia de las emociones, significa cuestionar la existencia de \u201cgimnasios emocionales\u201d d\u00f3nde estas \u00faltimas sean reducidas a competencias entrenables, medibles y universalizables. Educar no deber\u00eda convertirse en entrenar emocionalmente a sujetos para adaptarse mejor a determinadas condiciones. Es necesario comprender y se\u00f1alar que existe una diferencia clara entre educar y entrenar.<\/p><p>Lo relatado hasta aqu\u00ed resulta central para pensar una eventual Ley de Educaci\u00f3n Emocional en nuestro pa\u00eds, porque, no deber\u00eda ser una pol\u00edtica educativa la que defina y eval\u00fae las respuestas emocionales como \u201cpositivas\u201d o \u201c negativas\u201d. Y sobre todo, porque de hacerlo estar\u00eda estableciendo la forma sobre c\u00f3mo deben sentir, reaccionar y relacionarse los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes uruguayos.<\/p><p>Aqu\u00ed aparece nuevamente la interrogante que ser\u00eda deseable que se hagan los legisladores de nuestro pa\u00eds \u00bfqui\u00e9n define qu\u00e9 es emocionalmente positivo y qu\u00e9 es emocionalmente negativo? Esta interrogante no es menor en la medida que la pol\u00edtica deber\u00eda tener l\u00edmites claros, capacidad p\u00fablica y sobre todo amplia deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p><p>Otra de las tensiones se\u00f1aladas por la profesora fue la referida a la formaci\u00f3n docente. De aprobarse la Ley de Educaci\u00f3n Emocional supondr\u00eda contar con docentes preparados para abordar la tem\u00e1tica. Lo deseable ser\u00eda que la formaci\u00f3n de los y las docentes sean desde perspectivas pedag\u00f3gicas rigurosas, plurales y democr\u00e1ticamente discutidas. Sin embargo, de aprobarse la ley implicar\u00eda que se forme a miles de docentes en un periodo muy breve y, como actualmente el Estado no cuenta con capacidades p\u00fablicas para satisfacer la demanda, se generar\u00edan las condiciones para acudir a universidades, consultoras, fundaciones y modelos estandarizados externos provenientes del \u00e1mbito privado.<\/p><p>Pero el problema no se reduce a esto \u00faltimo, sino que hay, en la propuesta de ley, un mecanismo m\u00e1s profundo que merece ser problematizado. Esto es, el modo en que se define qui\u00e9nes est\u00e1n habilitados para hablar, decidir y formar en torno a lo emocional. La propuesta en su art\u00edculo 12<sup><a href=\"#Notasalpie\">5<\/a><\/sup> plantea la conformaci\u00f3n de una mesa interdisciplinaria integrada por \u201cespecialistas en el tema\u201d. A primera vista, podr\u00eda parecer una garant\u00eda de pluralidad y de rigurosidad, sin embargo, la expresi\u00f3n abre una pregunta fundamental: \u00bfqui\u00e9nes son reconocidos como especialistas y qui\u00e9nes tienen la autoridad para definirlo? All\u00ed comienza a construirse una suerte de \u201cembudo\u201d de legitimaci\u00f3n, de un campo amplio y heterog\u00e9neo de saberes, experiencias y perspectivas sobre las emociones se pasa progresivamente a un conjunto m\u00e1s reducido de voces consideradas leg\u00edtimas. Para finalizar, entendemos la necesidad de reflexionar sobre las emociones, pero eso no implica que se deba decir si y aprobar la Ley. Por lo mencionado a lo largo de est\u00e1 columna, nos interesa reclamar la escucha, la difusi\u00f3n de la pluralidad de enfoques, la formaci\u00f3n p\u00fablica y la discusi\u00f3n sobre su obligatoriedad.<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-684d4d0 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"684d4d0\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-68c8592 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"68c8592\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<strong>Notas al pie<\/strong>\n<p id=\"Notasalpie\"><sup>1 <\/sup>Licenciado en Educaci\u00f3n, Maestrando en Ciencias Humanas con opci\u00f3n en Teor\u00edas y Pr\u00e1cticas educativas de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educaci\u00f3n, UdelaR. Integrante del Grupo de Estudios en Pol\u00edticas y Pr\u00e1cticas Educativas (GEEPrEd) (FHCE, UdelaR).<\/p>\n<p id=\"Notasalpie\"><sup>2 <\/sup>Licenciada en Psicolog\u00eda (Facultad de Psicolog\u00eda, UdelaR).\u00a0 Magister en Psicoan\u00e1lisis (Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica del Uruguay, APU). Magister en libros y literatura infantil y juvenil (Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, UAB). <a href=\"http:\/\/www.lazosypalabras.uy\">www.lazosypalabras.uy\n<\/a><\/p>\n<p id=\"Notasalpie\"><sup>3 <\/sup>Consejo de Formaci\u00f3n en Educaci\u00f3n &#8211; Instituto de Perfeccionamiento y Estudios Superiores<\/p>\n<p id=\"Notasalpie\"><sup>4 <\/sup>ver https:\/\/fundacionbotin.org\/fundadores\/ extra\u00eddo el 9 de agosto 2026<\/p>\n<p id=\"Notasalpie\"><sup>5 <\/sup>ver <a href=\"https:\/\/parlamento.gub.uy\/documentosyleyes\/documentos\/diarios-de-sesion\/6963\/IMG\">https:\/\/parlamento.gub.uy\/documentosyleyes\/documentos\/diarios-de-sesion\/6963\/IMG\n<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c4de4c8 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"c4de4c8\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4b66199 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4b66199\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p><p>Ball, S. J. y Youdell, D. (2007). La privatizaci\u00f3n encubierta en la educaci\u00f3n p\u00fablica. V Congreso Mundial de la Internacional de la Educaci\u00f3n. Universidad de Londres, Inglaterra.<\/p><p>Brailovsky, D (2029) En defensa de los afectos. <em>Revista Deceducando<\/em>, Edici\u00f3n Digital, (6), [Sobre el discurso de las emociones en la escena escolar contempor\u00e1nea]. Ediciones Deceducando. Disponible en https:\/\/deceducando.org\/en-defensa-de-los-afectos\/.<\/p><p>Garral\u00f3n, A. (2018) El monstruo de colores se equivoca o la insoportable idea de gestionar emociones con libros para ni\u00f1os, disponible en: https:\/\/anatarambana.substack.com\/p\/el-monstruo-de-colores-se-equivoca-o-la<\/p><p>Maddonni, P., Ferreyra, M. y Aizencang, N. (2019). Dando vueltas por el mundo de los afectos y emociones. <em>Revista Deceducando<\/em>, Edici\u00f3n Digital(6). disponible en: https:\/\/deceducando.org\/deceducando-no-6\/<\/p><p>Saura, G., &amp; Mu\u00f1oz, J. L. (2016). Pr\u00e1cticas neoliberales de endo-privatizaci\u00f3n y nuevas formas de resistencia colectiva en el contexto de la pol\u00edtica educativa espa\u00f1ola. Revista Educaci\u00f3n, Pol\u00edtica y Sociedad, 1(2), 43-72. doi:10.15366\/reps 2016.1.2.002<\/p><p>Saura, G. (2021). Redes pol\u00edticas y redes de datos de gubernamentalidad neoliberal en educaci\u00f3n. Foro de Educaci\u00f3n, 19(1), 1-10. doi: http:\/\/dx.doi.org\/10.14516\/fde.924<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autores: Andriolo Fabricio 1, Rodr\u00edguez da Silveira Mar\u00eda Cecilia 2 Introducci\u00f3n El pasado 6 de agosto inici\u00f3 el ciclo de[&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6965,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":""},"categories":[30,17],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6922"}],"collection":[{"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6922"}],"version-history":[{"count":47,"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6922\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6972,"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6922\/revisions\/6972"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fhce.edu.uy\/oded\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}